We Are Not in the World
Conor O'Callaghan Doubleday, 2021 Novela
RESEÑA
En agosto de 2015, Paddy, un hombre irlandés de mediana edad que atraviesa un momento de crisis y desorientación vital, desempolva un permiso de conducción de camiones al que nunca había dado uso y acepta un trabajo en el que tiene que llevar un camión desde Inglaterra hasta el sur de Francia. Le acompaña su hija Kitty, de veintipocos años, mitad irlandesa y mitad estadounidense, cuya vida reciente ha estado marcada por el divorcio de sus padres y por un episodio traumático ocurrido hace un par de años que padre e hija evitan mencionar a toda costa. Paddy no tiene permitido llevar a nadie en el camión, por lo que Kitty debe mantenerse escondida cada vez que existe el riesgo de ser descubierta por el jefe de su padre o por los otros camioneros con los que coinciden en las áreas de servicio y descanso de las carreteras francesas por las que viajan.
Intercalados con los capítulos que contienen la narración en primera persona de este viaje de seis días —narración que incluye las conversaciones de Paddy con su hija y sus propios pensamientos, reflexiones y recuerdos, así como una serie de mensajes de texto y llamadas que va recibiendo de otras personas— hay cinco capítulos escritos en segunda persona que describen la aventura amorosa que durante seis años ha mantenido Paddy con una mujer casada. Estos capítulos siguen un orden cronológico inverso: el primero narra el final de ese affaire justo antes de iniciar el viaje en agosto de 2015, los siguientes relatan distintos episodios de la complicada relación, y no es hasta el último capítulo cuando se detalla el inicio de esta en 2009. En ambos hilos narrativos se nos van ofreciendo pinceladas también de la compleja relación de Paddy con su madre y su hermano, los conflictos en torno a la propiedad de la casa familiar en la que se crio y las tribulaciones de una Kitty adolescente que se enfrenta a problemas de identidad, a la desintegración de su familia y a las dificultades de crecer en un mundo en el que el mal uso de la tecnología puede tener consecuencias escalofriantes.
Esta estructura poco convencional (saltos adelante y atrás en el tiempo, alternancia entre la narración en primera y en segunda persona, orden cronológico inverso en una de las tramas), que en manos de un autor menos competente podría haber resultado deslavazada y hasta caótica, está aquí perfectamente controlada y es uno de los grandes atractivos de la novela. Sin duda es un libro que exige una lectura activa, no apto para cualquier tipo de público, pero quienes valoren esta clase de experimentación formal se deleitarán en su admirable construcción. La forma en que se dosifica y revela la información es brillante, con detalles que de entrada desconciertan pero que quedan explicados más adelante y con dos hilos narrativos que se entrelazan y complementan a la perfección. Por si esto fuera poco, el libro contiene el giro argumental más impactante con el que muchos lectores se habrán encontrado en una novela en mucho tiempo, de los de quedarse con la boca abierta y tener que apoyar el libro un momento para asimilar lo que se acaba de leer. Una vez revelada cierta información, el impulso de volver al principio del libro y releerlo todo desde esa nueva perspectiva es irresistible. Se comprueba entonces, en una segunda o tercera lectura, que el texto está lleno de detalles extremadamente ingeniosos que solo entonces cobran sentido y que hacen del texto una obra maestra a la que es imposible hacer justicia con una simple reseña.
Quizá no hay nada en la temática de We Are Not in the World que resulte especialmente novedoso. La paternidad, las relaciones familiares, la culpa, la identidad, la pérdida, la infidelidad o el peso del pasado no son temas que no se hayan abordado en infinidad de novelas, y sin embargo el tratamiento que O’Callaghan hace de ellos es único e incomparable. Además de la aguda combinación de estos temas con una serie de referencias a una conocida leyenda del folklore irlandés (la de Oisín en la isla de Tír na nÓg), que funciona como una suerte de espejo de la historia de Paddy, es el estilo y la voz del autor lo que hace la novela inolvidable. Las frases inacabadas y ambiguas que salpican la obra pueden resultar desconcertantes al principio, pero cobran absoluto sentido más adelante y forman parte de un idioma propio desarrollado por O’Callaghan, un idioma que adquiere su máxima expresión en los diálogos entre padre e hija (ágiles, originales, una combinación perfecta entre lo cómico y lo trágico y un reflejo de ese lenguaje único que desarrollan dos personas que poseen una relación única). El texto entero es profundamente poético y sugerente, está cuidado hasta el extremo y posee una engañosa sencillez tras la que se esconde una riqueza extraordinaria que lo convierte en uno de esos libros que pueden releerse varias veces y nunca dejan de revelar nuevos atractivos.
Una novela llena de belleza y de verdad, pero también dura, melancólica y a veces desgarradora, We Are Not in the World no dejará indiferente a ningún lector y es un testimonio del inmenso talento narrativo de un autor que merece ser leído más allá de las fronteras de su Irlanda natal.
AUTOR/A
Conor O’Callaghan (Newry, 1968) es autor de seis poemarios, publicados entre 1993 y 2017 y galardonados con diversos premios, así como de múltiples ensayos sobre deportes, entre ellos el aclamado Red Mist: Roy Keane and the Football Civil War (2004), sobre una de las polémicas más sonadas de la historia del fútbol irlandés. En 2016 publicó su primera obra de ficción, Nothing on Earth, una inquietante y original novela de regusto gótico que llevó a algunos de los críticos más respetados del panorama literario irlandés a describir a O’Callaghan como una de las voces más emocionantes surgidas en la narrativa contemporánea de este país en los últimos años. Su segunda novela, We Are Not in the World, lo consagra como uno de los prosistas más brillantes y originales de su generación. O’Callaghan vive a caballo entre Irlanda e Inglaterra y compagina la escritura con la enseñanza en la Universidad de Sheffield.
PRENSA
Un libro que se te queda dentro, una presencia de la que no puedes (ni quieres) escapar.
Irish Independent
Un autor de una habilidad extraordinaria, con un estilo poético y cautivador absolutamente propio.
RTÉ
Elegante, magistral, compleja y deliciosamente deprimente de principio a fin. […] una página tras otra de pasajes y episodios memorables e inquietantes […] Crudo, terrible, brillante.
The Guardian
DERECHOS
Lucy Joyce, A. M. Heath Literary Agency
lucy.joyce@amheath.com
Derechos vendidos: Francia (Sabine Wespieser Éditeur), Dinamarca (Jensen & Dalaard), Israel (Lesa Press)